El 1º de Mayo ha quedado establecido mundialmente como el Día de los Trabajadores. Está signado más bien por el reclamo y la protesta y no sin razón. El trabajo humano -tarea de cocreación con el Creador-, fue perdiendo su dignidad: los “honorables” no trabajaban. Se vivió esa época en forma de irritante degradación del honor bíblico del trabajo humano. A tal punto que en moral católica se llegó a distinguir entre trabajo servil y trabajo intelectual. Con esta nefasta mentalidad el trabajo manual perdió su valor humano y se convirtió en mercancía y el trabajador manual, un ser de segunda.
Pío XI reaccionó con vehemencia y sentenció en forma terminante: “El mayor escándalo del siglo XX es que la Iglesia ha perdido a la clase obrera” Años más tarde Pío XII respondiendo al grito profético de su antecesor, instaura la festividad de San José Obrero. Intentó devolver en la mentalidad de los católicos la dignidad original del trabajo humano impreso en el hombre, creado por Dios. Tomó como patrono del trabajo a quien el Padre Celestial eligió para que lo representara en la historia de su Hijo Jesús, como heredó los genes de María de Nazaret, heredó de José de Nazaret, su condición social: las referencias evangélicas lo recuerdan como el pobre artesano al cuidado y formación humana del Hijo de Dios. De las manos callosas del herrero-carpintero en el caserío nazareno, las manos humanas-divinas de Jesús se iban curtiendo en aprendiz de artesano sencillo y servicial. Esas manos que usaron el martillo en reparaciones pueblerinas, lavaron los pies a sus discípulos, terminaron clavadas en la Cruz redentora, han transformado en sagradas las manos humanas herramientas de servicio al prójimo. Para el Dios de Jesús, a través de esas manos laboriosas, crucificadas y gloriosas, de Resucitado, las manos de hombre o mujer son tan dignas de respeto y honor así sea la de un barrendero como las del ministro de la Eucaristía. Respeto y honor porque están proyectadas para servir a los demás en la tarea laboral que la sociedad humana lo requiera.
La intención profunda de la celebración de S. José Obrero ha sido devolver a la sociedad humana la eminente dignidad del trabajo y por consiguiente la primacía del derecho a trabajar y recibir la remuneración para vivir en dignidad humana. El Papito Dios porque nos ama, envía a su propio Hijo para que tengamos vida y vida en abundancia (Jn-10-10) El Hijo de Dios hace su entrada en la historia humana en las entrañas de mujer pobre y se presenta en sociedad desde la familia de un trabajador. Desde esta realidad social comienza a construir el nuevo pueblo de Dios. Si el trabajo es inherente a la vida humana, la celebración litúrgica de S. José Obrero interpela a la “comunidad pascual” cuya misión es defender la vida. No puede quedar indiferente a que unos puedan trabajar y otros hayan entrado, irremediablemente, en la categoría de desocupados. Y menos silenciar la injusticia de “trabajadores en negro” o permitir la cultura de la dádiva y el clientelismo electoral. Porque es profanar el trabajo humano. Más aún, es hora de menos cómodas denuncias y más bien de audaces cambios estructurales en la organización de la Iglesia comenzando por la catequesis evangelizadora a todo nivel: parroquial, colegios, universidades y hasta Seminarios. Hay que ser coherente con lo que se admite teóricamente ¿Cómo se puede exigir a una ciudadanía y menos a sus gobernantes, posturas éticas frente al trabajo y el tema candente de la desocupación, sino hay en nuestras comunidades cristianas una seria y profunda catequesis social-política? Tan seria y profunda como es la vida y el trabajo humano en el proyecto Creador y Salvador del Dios de Jesucristo. Se sabe que la catequesis de iniciación sacramental no llega a mentalizar la vida ciudadana con valores evangélicos de justicia-libertad - amor solidario y lograr así una Fe Cristiana adulta y hacedora de la cultura del trabajo. Hay que insistir que la “deuda interna de la Iglesia” es la catequesis ciudadana para que el cristiano sea constructor de la sociedad.
Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo emérito de Viedma
martes, 29 de abril de 2008
martes, 15 de abril de 2008
Nuevos dirigentes planifican una estrategia país
Rosario (Santa Fe), 15 Abr. 08 (AICA)
Medio centenar de jóvenes participó este fin de semana en la Casa Nuestra Señora del Rosario, de la localidad de Zavalla, del Tercer Encuentro para Nuevos Dirigentes”, que organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social con la colaboración del arzobispado de Rosario, llevó por lema “Argentina: estrategia país ; Pensando un proyecto de país ; de permanente búsqueda del Bien Común”.
Después de la presentación sobre "La construcción de un Proyecto de País desde la Doctrina Social de la Iglesia", se trató sobre el “Compromiso desde el servicio al bien común",y la “Realidad social y política: una mirada local y nacional ". En el cierre se abordaron los " Desafíos para los dirigentes en la construcción de un proyecto de país”. Participaron de las disertaciones Jorge Srur, Carlos Vera Barros, Marcelo Ríos, Agustín Garay, Pablo Cassano, monseñor Jorge Lagazio, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopado de Pastoral Social, Gildo Onorato y Oscar Ensinck. En la coordinación colaboró Jorge Abboud.
Medio centenar de jóvenes participó este fin de semana en la Casa Nuestra Señora del Rosario, de la localidad de Zavalla, del Tercer Encuentro para Nuevos Dirigentes”, que organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social con la colaboración del arzobispado de Rosario, llevó por lema “Argentina: estrategia país ; Pensando un proyecto de país ; de permanente búsqueda del Bien Común”.
Después de la presentación sobre "La construcción de un Proyecto de País desde la Doctrina Social de la Iglesia", se trató sobre el “Compromiso desde el servicio al bien común",y la “Realidad social y política: una mirada local y nacional ". En el cierre se abordaron los " Desafíos para los dirigentes en la construcción de un proyecto de país”. Participaron de las disertaciones Jorge Srur, Carlos Vera Barros, Marcelo Ríos, Agustín Garay, Pablo Cassano, monseñor Jorge Lagazio, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopado de Pastoral Social, Gildo Onorato y Oscar Ensinck. En la coordinación colaboró Jorge Abboud.
jueves, 6 de marzo de 2008
La Droga será el problema más grave en el país.
PARA EL OBISPO CASARETTO LA DROGA SERÁ EL PROBLEMA MÁS GRAVE EN EL PAÍS
Rosario - aICA -FEBRERO 28 - En el marco del Foro Social, Económico y Político realizado el pasado sábado en la ciudad de Rosario, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y asesor de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, advirtió que "la droga será el problema más grave dentro de unos años" si no se proponen acciones concretas para su prevención. Al participar de un acto en el Patio de la Madera junto al gobernador santafesino Hermes Binner, el prelado afirmó que para pensar en una Argentina sin excluidos habrá que trabajar más intensamente en el tema de la solidaridad y la ciudadanía. "La preocupación fundamental de los argentinos -reclamó- debe ser el drama de la exclusión social, ninguno de nosotros puede estar tranquilo mientras exista un solo hermano nuestro excluido, y muchísimo menos esta proporción de pobreza y excluidos del 30%, como lo marcan las cifras nacionales". Frente a este problema y a la necesidad de trabajar más en cuestiones sociales y ciudadanas, monseñor Casaretto recordó que "la provincia no es una responsabilidad del gobernador, como la ciudad no es responsabilidad del intendente, es de todos, y todos deberíamos tener algún tipo de participación en la resolución de los problemas". Tras reiterar que "todavía esta hipoteca social es fuerte y no podemos correr el riesgo de que este avance económico nos haga olvidar de este altísimo porcentaje de hermanos que viven esa dimensión de exclusión social", manifestó la preocupación de la Iglesia por cómo se regula la relación del Estado con la sociedad civil. "Este es uno de los problemas más importantes de la democracia, porque antes los políticos de alguna manera eran las personas más capacitadas, más instruidas y hoy estamos en la sociedad del conocimiento, y el conocimiento está en la sociedad civil. Pero los políticos son los que toman las determinaciones. Estos foros están manifestando un principio de solución, al relacionar al Estado con la sociedad civil", consignó. En tanto, el gobernador Binner destacó el trabajo de la mesa del Diálogo Argentino -que convocó a diferentes sectores del quehacer nacional por iniciativa del entonces presidente Eduardo Duhalde-, porque a su entender "permitió salvar al país en un momento crítico". El mandatario provincial sostuvo que "hay que dejar de pensar en las próximas elecciones para pensar en las próximas generaciones" y coincidió con monseñor Casaretto en la necesidad de trabajar mancomunadamente para eliminar el flagelo de la exclusión social y mejorar la educación como único reaseguro de una cultura del consenso y la cohesión social. Además de unas 1.500 personas, se encontraba presente la totalidad de ministros del gabinete provincial santafesino y un gran número de intendentes de los municipios que conforman la provincia de Santa Fe.
Rosario - aICA -FEBRERO 28 - En el marco del Foro Social, Económico y Político realizado el pasado sábado en la ciudad de Rosario, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y asesor de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, advirtió que "la droga será el problema más grave dentro de unos años" si no se proponen acciones concretas para su prevención. Al participar de un acto en el Patio de la Madera junto al gobernador santafesino Hermes Binner, el prelado afirmó que para pensar en una Argentina sin excluidos habrá que trabajar más intensamente en el tema de la solidaridad y la ciudadanía. "La preocupación fundamental de los argentinos -reclamó- debe ser el drama de la exclusión social, ninguno de nosotros puede estar tranquilo mientras exista un solo hermano nuestro excluido, y muchísimo menos esta proporción de pobreza y excluidos del 30%, como lo marcan las cifras nacionales". Frente a este problema y a la necesidad de trabajar más en cuestiones sociales y ciudadanas, monseñor Casaretto recordó que "la provincia no es una responsabilidad del gobernador, como la ciudad no es responsabilidad del intendente, es de todos, y todos deberíamos tener algún tipo de participación en la resolución de los problemas". Tras reiterar que "todavía esta hipoteca social es fuerte y no podemos correr el riesgo de que este avance económico nos haga olvidar de este altísimo porcentaje de hermanos que viven esa dimensión de exclusión social", manifestó la preocupación de la Iglesia por cómo se regula la relación del Estado con la sociedad civil. "Este es uno de los problemas más importantes de la democracia, porque antes los políticos de alguna manera eran las personas más capacitadas, más instruidas y hoy estamos en la sociedad del conocimiento, y el conocimiento está en la sociedad civil. Pero los políticos son los que toman las determinaciones. Estos foros están manifestando un principio de solución, al relacionar al Estado con la sociedad civil", consignó. En tanto, el gobernador Binner destacó el trabajo de la mesa del Diálogo Argentino -que convocó a diferentes sectores del quehacer nacional por iniciativa del entonces presidente Eduardo Duhalde-, porque a su entender "permitió salvar al país en un momento crítico". El mandatario provincial sostuvo que "hay que dejar de pensar en las próximas elecciones para pensar en las próximas generaciones" y coincidió con monseñor Casaretto en la necesidad de trabajar mancomunadamente para eliminar el flagelo de la exclusión social y mejorar la educación como único reaseguro de una cultura del consenso y la cohesión social. Además de unas 1.500 personas, se encontraba presente la totalidad de ministros del gabinete provincial santafesino y un gran número de intendentes de los municipios que conforman la provincia de Santa Fe.
miércoles, 20 de febrero de 2008
miércoles, 23 de enero de 2008
Planificación 2008
Dentro de las prioridades para el año 2008 se encuentra la promoción del espacio como herramienta de capacitación y participación política. Para lo cuál la Concertación Cristiana ha diseñado varios canales de comunicación y encuentro con actores sociales y asociaciones de inspiración Humanista Cristiana que permitan a nuestros militantes prepararse fisica y espiritualmente para participar en la obra edificadora del Bien Común de nuestra Comunidad con sentido solidario y responsable.
domingo, 20 de enero de 2008
sábado, 19 de enero de 2008
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